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[Página 3: Audiencias
y contextos: la historia de ‘Benetton contra los mapuches’
por Claudia Briones y Ana Ramos]
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3 Recorridos de una performance
3.1 "La nueva conquista, una usurpación
globalizada": los significantes de la denuncia
En un nguillatun (ceremonia religiosa) que los mapuches realizaron
un día antes del juicio oral y público, uno de los
voceros de la OCMT, después de explicar el contexto actual
de despojo y usurpación de las tierras indígenas por
la llegada de empresas mineras y multinacionales, agregó:
"hermanas, hermanos, estamos marcando, estamos escribiendo
otra parte de nuestra historia, esa historia que escribieron nuestros
antepasados con sangre" (Telenoche, canal 13 de aire, 25/05/04).
Los mapuches asociaron, desde los inicios del conflicto, las nuevas
prácticas de saqueo en un mundo globalizado con las antiguas
de los primeros conquistadores del territorio indígena.
Pronto esta asociación fue confirmada
nacional e internacionalmente. Así, por ejemplo, la prensa
gráfica nacional define la época en que surge la Compañía
de Tierras como los años de la conquista indígena
("La justicia privilegió un título de propiedad
de 1886, época del genocidio de los pueblos aborígenes,
durante la campaña del general Julio Argentino Roca, y el
posterior reparto de la tierra en pocas y acomodadas manos",
Página/ 12, 1/06/04). Asimismo distintos medios de comunicación
anuncian que la ONG norteamericana Corporate Watch, especializada
en ética empresarial, acusó a la Compañía
de Tierras del Sud Argentino S.A. perteneciente a Benetton de llevar
a cabo una "'nueva conquista" de las tierras de los indígenas
mapuches en la Patagonia (p.e. Infobae 1/6/04).
De este modo, la asociación entre
prácticas de épocas diferentes crea un nuevo efecto
de sentido y reorienta los significados de términos como
"saqueo" y "usurpación". El mismo Pueblo
Mapuche, de ambos lado de la cordillera, es el que irá fijando
estas nuevas direcciones de interpretación al enmarcar el
caso de Rosa y Atilio en una "nueva conquista o usurpación
globalizada".
"y yo pienso que nosotros no somos
usurpadores del lugar porque es la tierra donde uno nació,
es la tierra donde uno se crió y la tierra es de uno. Pienso
que los usurpadores son ellos, porque ellos no son de acá."
(Pv Weche Lafkenche 27/05/04).
"No al saqueo de nuestro territorio.
Nos ponemos de pie frente a la estancia Leleque, uno de los símbolos
de la usurpación. Ayer vinieron con las armas, hoy vienen
con los billetes, pero no deja de ser un despojo. Compran tierras
en lugares estratégicos para controlar la región;
se creen dueños del agua, los bosques, los minerales y
nuestro futuro (...) La multinacional que dice promocionar los
derechos humanos es la más clara expresión de la
usurpación globalizada en el corazón del Territorio
Mapuche" (OCMT 14/02/03).
En una dirección similar otras organizaciones
mapuches, en sus comunicados de solidaridad frente al caso de Rosa
y Atilio, señalan que los únicos usurpadores de tierra
son las grandes compañías y multinacionales --forestales,
pesqueras, hidroeléctricas como Endesa, del lado chileno,
y mineras, petroleras y trasnacionales como Benetton, del lado argentino--
las que han hecho "sendas conquistas en los territorios mapuches"
(Coordinación de Organizaciones e Identidades Territoriales
Mapuche, 26/05/04). El interés y la codicia de estas empresas
privadas no sólo destruyen el territorio mapuche sino que
también las lleva a saquear los recursos naturales de ambos
países (Organizaciones Independientes y Autónomas
MapuChe-LafkenChe, Argentina, 1/06/04; Organización Meli
Wixan Mapu, Chile, 3/06/04).
Vemos entonces que el significante de "usurpación",
en sus usos denunciantes, incorpora las ideas de "extranjerización"
("no son de acá", "multinacionales")
y "saqueo de recursos". Consideramos que fue a partir
de estas adiciones de sentido que distintos sectores de la sociedad
argentina comenzaron a reconocer en la puesta en escena de "David
y Goliat" un "significante vacío" (Laclau
1996) (3)
en el que era posible articular demandas conjuntas. No obstante,
las experiencias del pasado indígena continuarían
siendo presupuestas para ser vinculadas con los sentidos de las
nuevas "arenas de performance" (Foley 1995). En estas
últimas nos detendremos a continuación.
3.2 "Tierras argentinas en manos
extranjeras": los significantes de la articulación
En los últimos años, la sociedad argentina empezó
a hablar, en distintos espacios sociales, de la "extranjerización
de la tierra". Este se ha transformado en un tema social (Voloshinov
1992) puesto que refracta, cada vez más, la realidad que
designa desde la intersección de intereses sociales de diversa
orientación. ¿Cuáles son, entonces, estas interpretaciones
de la realidad que dan la clave temática a la performance
de "Benetton contra mapuches"?
La "extranjerización" retoma la idea de "usurpación"
desde el posicionamiento mapuche y, de este modo, no sólo
se enmarca en una mayor profundidad histórica donde las experiencias
indígenas de conquista y las vivencias actuales de que "ahora
vienen por nuestras riquezas naturales" se conjugan, sino que
también actualiza un "nosotros" más amplio
en el que indígenas y no indígenas pueden articular
sus demandas e identificar a sus reales o potenciales enemigos.
Por lo tanto, la denuncia representada en el significante "extranjerización
de la tierra" construye a los mapuches como las raíces
profundas del "sentimiento común de pertenecer a este
suelo". En este contexto, la historia de Atilio y Rosa deviene
en absurdo, extremo o parodia que pone en evidencia las contradicciones
de la época: "Insólito. Benetton Acusó
a Mapuches Por Usurpación de Tierras", Crónica,
1/06/04).
Distintas
audiencias nacionales fueron identificándose con los protagonistas
mapuches desde sus distintos lugares de agencia. Al respecto, algunas
organizaciones de base y asambleas que nuclean a trabajadores y
desocupados unieron sus reclamos con los mapuches en varias oportunidades.
A modo de ejemplo, miembros del movimiento social de desocupados
"26 de junio" participaron de un Parlamento Mapuche realizado
en la provincia de Chubut poco tiempo después del juicio
y, a su regreso del viaje a Italia (4)
, fueron Rosa, Atilio y voceros de la OCMT quienes decidieron hacer
su conferencia de prensa para los medios nacionales desde "La
Toma de Tierras" de Avellaneda (Capital Federal) --realizada
por los vecinos del asentamiento de emergencia Villa Inflamable
y el movimiento social "26 de junio"-- donde asistieron
también representantes de otras tomas de tierras de Buenos
Aires. Ambos gestos orientan los significantes comunes desde el
punto de vista de quienes se definen "como los verdaderos dueños
que están volviendo a la tierra". La historia de Atilio
y Rosa contra su gigante enemigo se fusiona, entonces, con otras
tantas historias donde los más humildes son vistos como "peligrosos
herejes para quienes predican la resignación" (Indymedia,
25/5/04).
Asimismo, "El Congreso Nacional y
Latinoamericano sobre uso y tenencia de la Tierra", realizado
en Buenos Aires por la Federación Agraria Argentina (FAA),
propuso en el 2004 el lema "por una agricultura con agricultores:
tierra, trabajo y equidad, hacia un nuevo proyecto nacional"
y los siguientes paneles temáticos: "Pueblos Originarios.
La realidad aborigen", "Extranjerización de la
Tierra", "Colonización de Tierras", "Acceso
a la Tierra y Titularización", entre otros. La FAA donde
participan principalmente instituciones y organizaciones de pequeños
y medianos productores rurales, invita especialmente a miembros
de la OCMT para que expongan el caso Benetton. Una de sus voceras
expresó en el debate que así como los mapuches no
se van a ir a otro país porque son nativos y no llegaron
en barco, ellos entienden que esta lucha también les pertenece
a muchos otros que no son indígenas y que "se están
pasando a nuestro bando". Por otra parte, cuando en el plenario
general se leyó el documento final elaborado en el panel
de Pueblos Originarios hubo dos momentos en que el auditorio manifestó
su adhesión. Uno de ellos fue cuando se mencionó la
lucha contra Benetton después de afirmar que, si bien los
aborígenes fueron los primeros usurpados, hoy los une con
el resto de los ciudadanos algo en común: la tierra. El público
de pie comienza a aplaudir. Otro fue cuando los presentes fueron
interpelados: "hoy ustedes, hermanos, son los nuevos indios
de América" (5)
. Progresivamente las personas se fueron poniendo de pie en confirmación
de aquella definición.
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